Lo Mejor de Nebaj
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Hace algunos años, el municipio de Nebaj, Quiché, había sido fuertemente golpeado por la guerra interna. Pese a ello, hoy día sus habitantes se han logrado levantar y el pueblo goza de una buena salud. Sin embargo, de a poco se está viendo que sus pobladores empiezan a enfrentar problemas con deudas.

HISTORIA DE MIGRACIÓN
Los pobladores de Nebaj estaban acostumbrados a una agricultura de subsistencia. Sin embargo, cuando empieza a escasear el maíz y el frijol, usualmente acudían a emigrar a las tierras de la costa sur, con tal de obtener ganancias adicionales.

Ello no le provocaba grandes ganancias. Sin embargo, los contratos les ofrecían techo y comida, por lo que con un poco de esfuerzo, los pobladores se acostumbraban, y la paga era pura ganancia, ya que no incurrían en gastos.

Esta práctica de migrar ha quedado impregnada, incluso en las nuevas generaciones. Actualmente, según estimaciones basadas en las remesas que se reciben en Nebaj, se calcula que hay unas 1 mil 491 personas de Nebaj que viven en Estados Unidos y envían dinero. Además, se calcula que hay otras 800 personas de Nebaj que son migrantes, pero que no envían remesas.

En total, Nebaj recibió 115 millones de quetzales en remesas en el 2007, y el año pasado, según los cálculos, debió de haber recibido alrededor de 200 millones de quetzales.

En otras palabras, el habitante de Nebaj está acostumbrado a emigrar. Su capacidad con las manos y en la agricultura, le han valido ganarse un campo en Estados Unidos. Usualmente, en Estados Unidos, se han identificado tres grandes lugares en donde recaen los habitantes de Nebaj: en Homestead, en el Gran Miami, en donde trabajan en varios viveros; en Centerville, en el norte de Virginia, en un suburbio de Washington DC, y en la ciudad Dover, Nueva Filadelfia, en Ohio, en donde habitualmente optan por ingresar a la Case Farms, una fábrica de carne que está siendo señalada por contratar a migrantes indocuementados.

Después de lograr alcanzar un buen dinero para retornar al país, a los migrantes de Nebaj les gusta regresar a su tierra, en vez de quedarse indefinidamente en Estados Unidos. Ése es el caso de ocho nebajenses, que han regresado del Norte, en donde trabajaron en la construcción, y que eran tan buenos en el oficio, que les pagaban bien y los ascendían.

El éxito de estos hombres se vio cuando sus esposas empezaron a abrir tienditas de abarrotes y a construir segundos y hasta terceros pisos en sus casas. Tan grande fue su éxito, que en el 2002, miles de nebajenses partieron a Estados Unidos, con el objetivo de igualarlos. Hoy día, Nebaj es una hermosa ciudad, con casas todas de más de un piso, gracias a las remesas.

EMPIEZAN LOS PROBLEMAS
Nebaj, como se mencionó, fue uno de los municipios más golpeados por la guerra. Por eso, desde hace unos diez años, aproximadamente, decenas de organizaciones de ayuda llegaron ahí para intentar ayudar a la población.

Se intentaron varias formas de ayuda, como mejorar la agricultura o instaurar maquilas, para fomentar el trabajo. Sin embargo, pronto las organizaciones se dieron cuenta que el suelo de Nebaj no podía ofrecer mucho para la agricultura, y con las maquilas, aunque muchas iniciaron en el país, pronto se trasladaron a otros países.

Así que la forma en que se decidió a ayudar a los pobladores de Nebaj fue implementar varias casas de préstamo, con los llamados microcréditos.

Las casas de préstamo ofrecían dinero para ser pagado posteriormente. Para optar a ellos, únicamente se debía demostrar que se tenía la capacidad de pagarlo. Por ello, quien recibía remesas se convertía en una persona fiable para pagar y obtener préstamos.

ENGAÑOS
Sin embargo, en Nebaj muchos empezaron a pedir préstamos, no para poner negocios ni para comprar tierras, sino para empezar a irse a los Estados Unidos. Los coyotes en Nebaj piden 40 mil quetzales por el viaje, y ante la facilidad de los créditos, muchos empezaron a irse.

Hasta el momento, todo iba bien. Sin embargo, con la finalidad de hacer negocios, surgieron muchos coyotes en Nebaj, y no porque tuvieran contactos para poder llevar a los migrantes a los Estados Unidos, sino para ofrecer viajes y préstamos.

Los supuestos coyotes empezaron a ofrecer viajes a los migrantes, y si no tenían dinero, ofrecían también el préstamo, pagaderos cuando estuvieran en Estados Unidos a través de las remesas.

Los coyotes solicitaban los préstamos a las casas de crédito por 40 mil quetzales, y pagaban dos por ciento de intereses. Sin embargo, cuando le ofrecían a los migrantes el crédito, se lo otorgaban al diez por ciento de intereses.

Muchos coyotes lograron hacer dinero muy fácil de esa forma, y seguían obteniendo dinero aún después de pasar a los migrantes. Sin embargo, con el endurecimiento de las políticas migrantes, las deportaciones y los fracasos de los migrantes al intentar pasar a Estados Unidos, muchos quedaron con la deuda de 40 mil quetzales, pero sin tener la capacidad de poder pagarla. Entonces, muchos se empeñaban en ir una segunda vez, y hasta tercera vez, pero sin lograrlo.

DEUDAS
La población de Nebaj empieza hoy a organizarse con tal de pagar. Julia Dominga Marcos Bernal ha iniciado una organización para poder negociar entre los endeudados y los prestamistas. Ella representa a docenas de mujeres que, al igual que ella, se han quedado solas en Nebaj y con enormes deudas; algunas, que llegan casi a medio millón de quetzales.

Sin embargo, la situación es muy dura.

Mario Cordero
lavozdelmigrante.com

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